libro Antonio Vega

Me regalaron la reciente publicación de la obra completa de Antonio Vega (EMI), todo lo que grabó a lo largo de su vida (una selección de sus letras las publicó el año pasado Demipage).
Una caja lujosamente facturada, tamaño LP, que contiene, además de todas sus canciones un libro de tapa dura con magníficas fotografías (aunque llama la atención que no haya ni una sola foto de su etapa en Nacha Pop), firmado por Jesús Ordovás, quien narra de primera mano la trayectoria de Antonio Vega, además de dibujar el panorama musical de los 80 y 90.
Cuál fue mi sorpresa cuando, hojeando el libro, me encuentro con una mención a Nocilla Dream.

Anoche, aquí en Palma, fui a cenar a un local en el que sólo se cocina al vapor. Como me gustan las comidas tirando a neutras, me atrajo el letrero de la puerta: "Todo al vapor". Lo cierto es que mi intención era ir a una pizzería cerca de casa, a por una doble, y regresar para ver la peli Exótica (Atom Egoyan), que la compré hace poco (precisamente en Mexico DF) y me apetecía volver a verla. Pero entré en la taberna del vapor y cené pescado con algas (al vapor). Muy bueno. Y dos ostras con una copa de champán, a la que invitó la casa. Entonces me llamó Pepe Vidal Valicourt, "oye, que estoy cenando en un sitio de puro vapor", le dije, "tengo que ir", me dijo. Regresé a casa, y ya era muy tarde y no vi Exótica de Atom Egoyan, sino DEC, unos cotilleos sobre Norma Duval en Mallorca, y en ese programa hablaban de unos bares y restaurantes y sitios de Mallorca a los que he ido muchas veces (jamás vi a Norma Duval), y que de repente parecían muy lejanos, absolutamente lejanos, como si estuvieran no al lado de casa sino en una especie de Ciudad Televisiva de Nunca Jamás. Pensé entonces, sentado en el sofá, en el poder de la tele y de la producción, que todo lo magnifica y lo vuelve simple y extraño al mismo tiempo, por cercano que sea. Eso y no otra cosa supongo que es el poder de o productos artísticos: el poder de la representación. Pero a lo que iba, que me he desviado: mientras cenaba mi pescado al vapor recordé la canción Vapor de Antonio Vega/Nacho Bejar. Y cuando, cansado de DEC, apagué la tele, busqué en YouTube esa canción y no estaba. Pero estaba esta otra, Juego sucio. (Antonio Vega: guitarra y voz. Nacho García Vega: guitarra y gafas. Carlos Brooking (súper cool): bajo. Batería: el gran Ñete)
Publicado a las 10:45 de 06/2/2010








