Espero que estéis pasando unas pasionales fiestas (si sois felices, mejor).
Bueno, que me alegro que tu novela siga recibiendo reconocimientos (como decía anoche Luz Casal, que le gustaban todos los premios porque eran aplausos concentrados).
Os dejo unas reflexiones que me están torturando estos días: no entiendo la letra de los villancicos.
"pero mira como beben los peces en el río, pero mira como beben por ver al Dios nacido.."
(Qué pasa, que han salido del río y se acercan de vez en cuando a beber para no deshidratarse; probablemente se han preparado unos combinados alcohólicos en la orilla y saltan para alcanzar la pajita por la que subcionan el rico sabor; o es que se van a tragar todo el agua del río de contentos y no sé, no sé que va a pasar...)
"Ya vienen los Reyes Magos, caminito de Belén. Olé y olé y Holanda y olé. Holanda ya se vé..."
(realmente eran magos, porque venir de Oriente camino de Belén y divisar Holanda era de lo más auténtico...)
"Hacia Belém va una burra, ring ring, yo me remendaba, yo me remendé, yo he eché un remiendo, yo me lo quité, cargada de chocolate"
(este lo entiendo más porque seguro que lo escribió un jipi y de la emoción se cosía y descosía, y entre medias cambió al camello por la burra que llevaba una china de chocolate... porque en aquel tiempo el cacao seguía en las Indias...)
"Dime Niño, de quién eres, todo vestido de blanco...Soy de la Virgen María y del Espíritu Santo"
(Este es el primer caso en la Historia de abducción o lógica de la sorpresa. Me imagino la cara de José cuando María le dice que se ha quedado preñada del Espíritu Santo).
Ahora sé que mi madre pone comida a hartar para que con el estómago lleno no pueda pensar en la letra de los villancicos.
Lo primero las listas, todas son muy listas.
Lo dicho.
Un abrazo a los lectores de este blog y a su dueño.