Future, What Future?

El otro día, estando en Madrid, fui el sábado por la mañana
a la Cuesta de Moyano, a mirar libros antiguos y de 2ª mano. Personalmente, me
dan bastante asco los libros de segunda mano si esa mano es desconocida para
mí, y además los libros antiguos desprenden un olor insoportable, pero fui a
mirar cosas porque el contenido de algunos libros supera la repulsión que me
producen sus continentes. Siempre se encuentran cosas interesantes en la
basura. Hacía un frío que pelaba a los pingüinos. Revolviendo, encontré un tomo
de una enciclopedia temática, titulado Futuro, así, en grande, a lo bestia:
FUTURO. Atrajo inmediatamente mi curiosidad por lo que tenía de delirio ya que,
se veía a la legua que era antiguo. Cuando abrí el tomo, muy bien editado y
lleno de dibujos y fotografías, confirmé que era una edición del año 1974.
Pagué por él 3 euros, menos de lo que vale un refresco en una terraza del
centro de Madrid. Básicamente, se trata de una proyección de lo que sería el
siglo 21, hecha a mediados de los años 70. Llaman la atención los dibujos futuristas
-hoy retrofuturistas-, las soluciones que dan para presuntos problemas de
energía, para la superpoblación, transporte, etc. Aún siendo un libro supuestamente serio, claramente está influido por toda la
ciencia ficción de aquellos años, tanto en estética como en soluciones.
Continué caminando y mirando puestos y me encontré un ejemplar de Nocilla lab.
Casi me parto de risa. Menos mal que no tenía dedicatoria. Me encantó ese
detalle, ya que de repente, tomas conciencia de que tus libros están en el tiempo,
quiero decir, embebidos en el tiempo orgánico de las cosas, y que eso ya ni lo
puedes controlar ni falta que hace.
Justamente esa tarde, en una de las mesas del congreso "Ctrl+Alt+Del,
Reiniciando al Monstruo", salió el tema del tiempo, el
tiempo con mayúsculas, y colateralmente el hecho de que muchos escritores
actuales escribieran acerca del fin de las cosas, pesimistamente, de la
distopías. Pienso que siempre que se habla del futuro (como cuando se habla del
pasado), se está hablando del presente. Pienso también que es imposible hablar
del futuro (y del pasado), porque siempre lo hacemos desde un presente, que es
donde revolvemos y batimos todas nuestras obsesiones y deseos y temores de cómo
será el futuro, y de cómo nos gustaría que hubiera sido el pasado. En tanto la
vida no sea un sistema determinista y newtoniano (como de hecho no lo es), poco
podemos predecir, y menos en asuntos tan sujetos a contingencias e
irreversibilidades como los movimientos económicos, políticos y sociales, etc. Por jemplo: nadie supo
predecir la caída del muro de Berlín, y eso cambió la Historia de Occidente de
ahí en adelante. Idem el 11-S, idem la reciente caída de los mercados financieros. Ni Ballard escribió sobre el
futuro, ni Al Gore habla sobre el futuro, ni Huxley habló del futuro, ni los Sex
Pistols hablaban del futuro cuando proclamaban No Future.
El tomo de enciclopedia llamado Futuro que me compré en la
Cuesta de Moyano hablaba de un Futuro, sí, pero del Futuro en su Presente.
FUTURAMA PARODIA LAS VISIONES FUTURISTAS
LA UTOPÍA VERTIDA EN LA RED
MODA DEL FUTURO, ENTRE MEDIEVAL Y LA METRÓPOLIS DE Fritz Lang
EL FUTURO EN EL MERCADO Y EL CONSUMO SEGÚN EL PRIMER Radio Futura
NO FUTURE (pero sólo se cumplió para ellos)
Cómo era el futuro las oficinistas hace 35 años:
http://www.flickr.com/photos/33158682@N06/4016128084/in/set-72157622598743150/
Publicado a las 08:00 de 03/12/2009








