sobre pelis de Los Panero +un poema
El otro día en la presentación en Zaragoza me preguntaron por la alusión que hago en Nocilla Lab a las 2 pelis "biográficas" de los Panero (El Desencanto, de Jaime Chávarri, y Después de Tantos Años, de Ricardo Franco) y en concreto al momento en el que Michi dice la memorable frase "¡pues que vayan ellos!" Ya lo puse en su día, y en aquel momento comentamos mucho en este blog esas pelis, pero como el otro día quedé en volverlas a poner, y lo prometido es deuda, (y casualmente en el anterior post comenté esa foto de Leopoldo María Panero), pues aquí la suelto:
Y de El Desencanto (Michi y Juan Luis) (las frases en off del final, de una voz femenina, que para mí estropean totalmente el fragmento, no son de la peli original, por supuesto)
y de El Desencanto también (Leopoldo María Panero):
Pongo el poema nº30 de Joan Fontaine Odisea [mi deconstrucción] (La Poesía Señor Hidalgo, 2005), que escribí un día del año 2000 tras ver la película El Desencanto:
30
Juan Luis, fumando, encuadre corto, fenotipo Jack Nicholson
en penumbra, sillón de orejeras ...luego, suelo viajar
con este cuchillo automático que me ha salvado el pellejo
en dos ocasiones, lo compré en París...,
Leopoldo, fumando, buscando la cámara
con esa expresión de monstruo desvalido,
el psicoanálisis aplicado a mi familia me enseña
que mi hermano Michi es un esquizofrénico.
La esquizofrenia es una cosa preciosa.
El otro es un paranoico, y la paranoia
es bastante desagradable.
Michi, fumando, plano general,
sentado en un banco que parece condenar
de inmediato al acusado,
me temo que no vamos a tener descendencia,
me interesa destacar esto porque somos
un fin de raza nada wagneriano,
somos un fin de raza astorgano,
muy erosionado por el tiempo,
y tampoco es nuestra culpa,
llevamos tantos hectolitros de alcohol en la sangre,
-tanto por parte de padre como de madre-,
que ha llegado un momento en que,
por lo visto, no damos más de sí...
La viuda, Felicidad, robotizada contra
el vidrio de la puerta, fumando, de aquel otoño
recuerdo dos poemas que siempre que los leo me lo recuerdan.
La Sonrisa Dormida, y otro que empieza...
[un gesto de mano a la cámara],
quizá me he olvidado.
30.1
Los Panero son los Dalton
en un western que no existe.
30.1.1
Bienaventurados quienes cultivan
las grietas sin fondo de los mapas.
Cuando toque rendir cuentas
no podrán ser llamados.
Publicado a las 17:58 de 12/11/2009








