El hombre que salió de la tarta - Blog de Agustín Fdez. Mallo

Aire Nuestro de Manuel Vilas (ya está aquí)


v
 

Me resulta difícil hablar de uno de los libros más extraordinarios que he leído en años. Aire nuestro, de Manuel Vilas (Alfaguara, 2009). Un libro que me deja en estado de shock. Hace un mes que lo tengo, y no he podido parar de releerlo, ni de mirar su portada (Kent Ave B, original del ilustrador israelita Tomer Hanuka) elegida por el propio Vilas: Manhattan visto desde una esquina llena de basura de Brooklyn, basura profundamente bella, basura del otro lado del río. Esa otra orilla de la realidad, de la literatura, es la es la que nos propone Vilas.

 

Spinoza, el gran panteísta, decía que Dios vivía en todas las cosas, Manuel Vilas también parece advertir una presencia en todas las cosas: la Vida, nuestra vida. Manuel Vilas celebra la Vida desde la singularidad, desde lo raro, algo que pocos escritores son capaces de hacer.  En Aire nuestro nos lo muestra todo: de la MTV a Zapatero metido a profesor de inglés de la ESO, del coche de Tony Lomas perdido en un desierto de Marruecos a un surreal Johnny Cash recorriendo la España de los años 70 en un Dodge y empeñado en cantar en la Catedral de Santiago He Turned The Water Into Wine ante el arzobispo, quien acto seguido encarga todos los discos de Cash y llora amargamente recordando a su madre, también nos habla Vilas del Vaginismo, particular movimiento de liberación sexual encabezado por una tal Manuela Vilas (primer caso de cambio de sexo en las letras españolas), y de un ciego -que es él- que viaja a Nueva York, invitado por la Cofradía de Los Poetas Latinos del Último Don para una misión muy especial, y que en el curso de ese viaje se empeña en conocer a la madre de Lou Reed y de Frank Zappa, y las conoce y habla con ellas, y ellas le hablan de sus hijos como quien habla de una piedra preciosa perdida para siempre en el fondo de un lago, y también nos habla Vilas de Sergio Leone en el Purgatorio, allí con John Ford, con Kurosawa y Orson Welles, y Tarantino, y en ese purgatorio Dámaso Alonso y Laín Entralgo observan una foto de Carla Bruni, y tienen un método para poder oír los pensamientos de los retratados en las fotos, y hacen un descubrimiento increíble: los pensamientos de Carla Bruni son una hoja en blanco, puro silencio, y Paul Bowles compra coches españoles, Seat 850,  y se los lleva a Nueva York, y el Che se le aparece a Fidel, y hay dos americanos interesados en las propuestas del Nuevo Vaginismo, y estos americanos organizan una cena con intelectuales entre los que se encuentran Simon & Garfunkel, Ana Belén y Víctor Manuel, Paulina Rubio, Paul Auster y Miquel Barceló.  Y su particular visión de los últimos días de Machado, también están en Aire nuestro los últimos días de Machado.

Todo esto y mucho más, muchísimo más, pasa por las páginas del libro. Y en todo lo que cuenta hay una celebración de las cosas, en el sentido de que hasta en el paisaje más distópico siempre hay algo humano, algo que nos lleva a la empatía, al poema, al delirio común que hay en todas la cosas, delirio que finalmente se nos hace no sólo creíble, sino necesario. O a la inversa, muestra la racionalidad que hay en todo delirio; da igual, el territorio de Aire Nuestro -nuestro aire-, es un fluido de ida y vuelta: no hay poro por el que no se nos cuele y allí, en buena metáfora, haga su trabajo. Y todo es narrado con la sensibilidad, frialdad y precisión del también extraordinario poeta que es. Resulta difícil saber cómo se las apaña para, en toda esa extravagancia, en toda esa sátira y fractura de la realidad, descubrirnos aquello que nos conmueve a todos. Ése es el objetivo de toda literatura bien hecha. Cómo es posible conmoveros ante un viejo y lloroso fantasma de Elvis, aparecido a los pies de la cama de un tal Manuel Vilas para hablarle de una conspiración planetaria, "una máquina diabólica que engorda cuerpos a la velocidad de la luz." Del humor a la conmoción, -y viceversa- hay un paso, el paso Vilas. Impresionante.

Manuel Vilas, es, sin duda, el Tarantino de nuestras letras, ése que, haga lo que haga, siempre sorprende con piruetas 100% Vilas, es nuestro ciberpunk buñuelista, como si Buñuel se hubiera metido a ciberpunk, o como si Ballard regentara un chiringuito en Benidorm, pero sobre todo es un narrador inmenso, de esos que no pueden imitarse sin caer en el ridículo, y con los que siempre te estás preguntando, ¿cómo es posible que pueda dar un paso más, qué será lo siguiente que haga? Y siempre lo hace, siempre consigue dar ese paso adelante con una inteligencia y humanidad fuera de lo común.  Y enmudeces. Porque los libros de Vilas son humanos, muy humanos. Aire Nuestro es, en mi opinión, su mejor libro, la confirmación -para todo aquel despistado que aún la necesitara- de que Vilas ha construido lo propio de todos los creadores de altura: un cosmos único, un territorio irrepetible, un estilo inimitable. Y poético, muy poético. Algo que ya nos había dejado claro con su anterior novela España (DVD ediciones). Aire nuestro,  nuestro aire, ¿es que puede haber un título que nos hable más claramente de algo que nos atañe a todos?: los pulmones.

Aire Nuestro, según nos cuenta el primer capítulo, es una cadena de televisión, la primera cadena de televisión que "es un proyecto humano tan definitivo como la circularidad de la Tierra". Termino con estas primeras palabras del libro. Buen viaje:

 

 

AENE TELEVISIÓN


       Aire Nuestro televisión es un proyecto humano tan definitivo como la circularidad de la Tierra. Aire Nuestro surge cuando nuestro fundador advirtió la naturaleza irreal de la circularidad de la Tierra. Las masas oceánicas no se desparraman por el universo -con su crema de langostinos y ballenas y tiburones y langosta infestando el cosmos- debido a esa fuerza universal a la que llamamos gravedad, y que no solo es una fuerza física, es también una fuerza moral. La gravedad física del planeta tierra tiene una dimensión histórica insoslayable: aquí estamos, rodando. Nos es muy grato presentar a continuación la programación que los guionistas de la multicadena de televisión hiperrealista "Aire Nuestro" han diseñado para este fin de semana, para este terrible fin de semana en que esperamos que el mundo se transforme en futuro, que el mundo mute en antimundo, soñando siempre con el desparramamiento de las masas oceánicas. Como se sabe, "Aire Nuestro" es una cadena de alta cultura televisiva y también de alta costura de las enfermedades del futuro.  Una cadena que busca al espectador inteligente, capaz de afrontar los nuevos retos de nuestra sociedad con espíritu crítico. Estamos pensando en esos grandes retos de la sociedad de mediados del siglo XXI. Un espectador informado que huye de los tópicos y busca la verdad desnuda. "Aire Nuestro" es la respuesta televisiva e incluso enciclopédica, y también diabólica, a nuestro tiempo. "Aire Nuestro" es televisión revisionista. "Aire Nuestro" es historicista. Es un ojo que ve cosas hermosamente humanas. Es nuestra televisión. Creemos en la Historia. Creemos en la Visión. Somos televisionarios. Hemos luchado mucho para que llegase la televisión irracional a nuestras vidas. Porque la televisión irracional otorga racionalidad a la Historia. Por eso, muchos de nuestros canales son documentos históricos, elaborados con fuentes de primera mano. Suponemos que la historia del siglo XX es fundamental para entender nuestro siglo XXI. Por eso, en "Aire Nuestro" intentamos dar a conocer cómo fue el siglo XX; cómo fue, sobre todo, el final del siglo XX, o más exactamente, o más aenísticamente: cómo pudo haber sido el final del siglo XX.  Incluimos grandes reportajes y programación musical, magazines desinhibidos, telediarios con sabor a cine independiente, entrevistas con cantantes del pasado, sin olvidar el cine de Hollywood, entrevistas a los nuevos famosos en Telepugarorio, entrevistas a hombres del futuro, documentales de carácter social, biografías de dirigentes políticos, fútbol inteligente, teleseries de carácter filosófico, reposiciones de programas clásicos de la televisión de la pasada centuria, reportajes sobre el nuevo terrorismo que asola nuestras ciudades decimonónicas; todo ello sin renunciar a nuestros clásicos de programación: nuestros celebérrimos Reality Shows de orientación neomística o nuestra habitual sección de madrugada de cine X, música en directo en MTV, documentales sobre fenómenos paranormales y mesas redondas sobre posfeminismo y sobre la nueva ciencia ficción, sin olvidar ese entretenido mundo de los objetos sofisticados (que incluye productos tanto materiales como espirituales) en el canal de Teletienda. Aene TV es televisión mística y neofamiliar: nos gusta que nuestros reporteros hablen con sus seres queridos delante de la cámara, que hablen con sus familiares desaparecidos. Porque nada desaparece del todo, ese es el credo televisionario de Aene TV. Hacemos misticismo gonzo. Nos gusta que nuestros periodistas estén muertos y hablen desde los micrófonos del Paraíso. Nos gusta entrevistar a los reyes moribundos del futuro, a los monarcas españoles que vivirán en tiempos desfigurados y atroces, pero también románticos. Aene TV es monstruosamente auténtica. Aene TV televisa cosas que no han sucedido ni sucederán jamás, pero eso importa poco: también la televisión del siglo XX emitía ficciones y eran ficciones reales. Televisamos partidos de fútbol que ocurrirán dentro de trescientos años, y televisamos vidas del siglo XX que nunca ocurrieron en la realidad pero que ocurren ahora, en la pantalla. Además, si tocas la pantalla,  tocas también la carne de los seres humanos que te hablan solo a ti. Si la materia es televisable, la materia existe. Creemos en esa gente que elige estar en la pantalla antes que estar en la realidad. Porque nuestra pantalla nos libera del tiempo. En la liberación del tiempo estallan otras liberaciones: sin tiempo, no hay Estado. No hay orden en la televisión fantasmagórica. No somos vampiros. Somos periodistas avanzados. Somos periodistas religiosos. Somos el periodismo que retransmite el pasado porque el pasado no tuvo la oportunidad televisiva que le correspondía en justicia. Aene TV supera el tiempo de la realidad. Porque la realidad tal como fue entendida en la pasada centuria sólo tenía significado político, pero no plenamente televisivo. Aene TV supera los estados ideológicos. La política ha sido superada.  No somos políticos, somos teledioses. Somos telemesías. Somos telemarxistas. Somos telecatedráticos. Somos telediablos. Somos telebrujos. Somos teleterroristas. Somos teleobispos. Somos telelibertadores. Somos telecolonizadores.  Somos los teletaxis de la Eternidad. Nuestros receptores han visto cuanto había que ver. Damos al espectador un ojo sin presente, pasado o futuro. Damos revoluciones. Damos la destrucción de la realidad. Porque somos teleplatónicos. Alguna vez había que superar las genealogías morales. Aene TV es la muerte del bien y del mal, la muerte de la riqueza y de la pobreza, la muerte de la igualdad y de la desigualdad. El estallido de todas las instituciones simbólicas sociales de la tierra, eso somos. Si somos capaces de matarte de gozo con uno de nuestros canales, lo habremos logrado. Aene TV está a la vanguardia de las noticias que genera la Monarquía Española. Puedes ver en tu pantalla a tus abuelos viendo la pantalla de la televisión del siglo XX. Cualquiera de estos 11 canales puede servir tanto para tu distracción culta como para revulsivo moral de tu pensamiento. Puedes ver los 11 canales a la vez por el procedimiento de inserción en pantalla absoluta. Puedes zapear con el procedimiento de pantalla telepática (la pantalla averiguará tus deseos audiovisuales aunque estés muerto y seas solo un cadáver corrompiéndote delante de una televisión). Pero, en el fondo, somos unos clásicos: amamos la música de Johnny Cash. Amamos la poesía de Federico García Lorca. Creemos en los grandes hombres del pasado. Por eso televisamos sus vidas. Da igual que la televisión no existiera en vida del poeta norteamericano Walt Whitman, nosotros mandamos un reportero al Purgatorio y allí conseguimos filmar a Whitman, un día en la vida de Whitman: puedes verlo en Telepurgatorio. Fuimos capaces de televisar al espíritu errante del Che Guevara. Fuimos capaces de televisar la agonía de Juan Carlos III. Mandamos un reportero de Teletienda al futuro para que entrevistase a Juan Carlos III. El reportero se enganchó a Teletienda. Nos gusta que nuestros reporteros se destruyan televisando las cosas. El futuro es algo que vale la pena tener ya, tener ahora. Lo absurdo del futuro es no poder gozar de él en este instante. Por eso decidimos comprar el futuro. Hacer del futuro una tienda. Porque el futuro es una tienda.  Fuimos capaces de televisar una versión de Serie B de la Capilla Sixtina. Tenemos reporteros que se juegan el alma inmortal por traernos imágenes del otro mundo, de todos los mundos, porque la televisión es infinita. Las imágenes de nuestros canales están en continua mutación. No somos una televisión inorgánica. Somos pantalla viva. Somos carne revolucionaria. Somos visión de todo cuanto ha sido, es, y será. Dios es Aene TV. Tenemos proyectos: queremos televisar el Big Bang; queremos entrevistar a Jesucristo, televisar su enigmática frase final :"Padre, perdónalos porque nunca han salido por la televisión"; queremos televisar un discurso de Lenin en directo. Queremos a Lenin en un plató de televisión. Queremos mejorar su imagen. Porque Lenin es un monstruo televisivo todavía sin explotar. Imaginad qué sería de los Presidentes de los Estados Unidos si no existiera la televisión. Lenin se merece un regreso televisivo. Cristo también. Nadie creyó en la resurrección de Cristo por el simple hecho de que no fue televisada. Estamos en ello, estamos en ello. Todo es tan televisable. Parece mentira que la Historia siga vigente sin un repertorio audiovisual en condiciones. Dudamos de la existencia de San Pablo porque nadie televisó sus discursos a los Tesalonicenses. En Aene TV pensamos que el estadio humano definitivo es una infinitud de canales emitiendo al mismo tiempo, una ebriedad de imágenes ilimitadas, una fiesta de la realidad interminable. Estamos trabajando para lograr la repetición de la Historia en altos canales de televisión. Filmaremos tu vida entera y la emitiremos eternamente. Filmaremos la vida que  quisiste vivir. Televisaremos tu degradación ejemplarizante. Televisaremos a quien decidió televisarte. Televisaremos cientos de vidas que emanan de tu vida. Televisaremos tu concepción. Esos altos canales de televisión se proyectarán sobre el firmamento. Miles de cadenas de televisión emitiendo al unísono sobre el cielo terrestre. El aire convertido en una pantalla. Y he aquí lo más importante: sólo estamos televisando los cimientos de lo que televisaremos en el futuro. Los 11 canales que te ofrecemos tienen un solo objetivo: son una demo. Si quieres más, habrá más. Tenemos más. No te puedes imaginar lo que vendrá después de esta demo.


  Los que hacemos "Aire Nuestro" no pensamos en satisfacerle a usted, sino que pensamos en satisfacer a su inteligencia. Elíjanos. Elija "Aire Nuestro", la mejor cadena de la nueva televisión española independiente. Atrévase. Somos los mejores. 11 canales a su entera disposición. 11 canales intercambiables, manipulables. 11 canales que se alejan de la televisión de siempre. Esta es la televisión del futuro que no habla del presente ni del pasado, sino del único tiempo posible: El Tiempo Sin límites.

 
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Una muy interesante crítica de Nocilla Lab y de Aire Nuestro por Jorge Carrión, en su blog:

http://www.jorgecarrion.com/blog/2009/10/25/aire-nuestro-y-nocilla-lab/

 


 

 

Publicado a las 08:45 de 01/11/2009

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Comentarios.

Por el náuGrafo . El 01/11/2009 a las 13:50

Si querías convencerme, lo has conseguido.. MIra que os laureáis los dos, ehh... jeje.

Por Mario Moliner . El 01/11/2009 a las 14:01

"Espinoza, el gran panteísta, decía que Dios vivía en todas las cosas, Manuel Vilas también par...".

¿No sería Spinoza?

Buenos días,
Mario

Por agustín . El 01/11/2009 a las 14:20

Jo, es cierto, Mario, ya lo cambié. Gracias. No debería escribir los domingos por la mañana. Especialmente si el sábado he cenado hamburguesa, esa pieza de carne tan espinoziana, que todo lo abarca.
Gracias por señalarme la errata.

Sí, náuGrafo, creo que es muy notable el libro.
Parecen laureles y jabón, pero no, es lo que realmente pienso de ese libro. Y no tengo por qué no decirlo. No diría todo eso que he dicho si no lo pensara de veras. Esa es la verdad.

saludos!

Por el náuGrafo . El 01/11/2009 a las 14:43

Me voy a la Fnagg a comprarlo. Ya hice los deberes y tienes crítica y crónica de la no-presentación en mi blog. Te invito a visitarlo.

abrazos!

Por el procrastinador . El 01/11/2009 a las 18:29

Vilas siempre satisface la inteligencia de sus lectores.
Por eso esta semana me lo machaco.
Es un gusto visitar este blog, entre otras cosas por las recomendaciones.
Saludos.

P.D: Yo no hablaría de laureles sino de e-videncias.

Por el náuGrafo . El 01/11/2009 a las 18:33

Interesante, procrastinador. El otro día pensé que mi nombre, Eduardo, es muy de esta época:

e-duardo

Por Román Piña . El 01/11/2009 a las 18:44

Como Jorge Carrión, también leí Lab y Aire en paralelo. Agustín, tú me recomendaste España y bien sabes que me contagiastae una vilamanía grave. Aire Nuestro es cojonudísima. Como todo lo de Vilas, para leer y releer y pasarlo en grande. La celebración de la vida es lo que destaca, como dices. Gracias a lo que dice Eloy en tú película he entendido que tú, Agustín, eres en realidad un personaje de Manuel Vilas. De eso hablaremos en la presentación de Lab en Palma.
Aprovecho para avisar de que hay entrevista a Vilas y Juan Francisco Ferré en el último número de La Bolsa de Pipas.

Por pepe montero . El 01/11/2009 a las 22:07

No puedo estar más de acuerdo. Agustín es un personaje de Vilas, eso es muy probable que se vea mucho más claro en el próximo purgatorio del comandante; que éste lo sitúe allí, cascando huevos sobre pantallas de televisión puestas tripa arriba.

Por el procrastinador . El 01/11/2009 a las 23:40

El mío no sé si será muy de esta é-poca o de todas: Ser-gio. gio es la avrebiación de jueves en italiano. Podríamos llegar a un ser en medio.
Aparte de estas chorradas varias.
Me refería con lo de e-videncia a algo que utilizan mucho los filósofos franceses de última generación y que me llamó la atención en "La gran imagen no tiene forma". Pero también me refería a eso de Wittgenstein cuando dice algo así como "Dios dé al filósofo la capacidad penetrar lo que tiene delante" (esto es una e-videncia en la que casi nadie se para, aunque no me acuerdo si es penetrar o darse cuenta, o si es delante o ante los ojos).
Tengo un cacao mental tremendo en el que mezclo literatura, cine, música, filosofía, que no me aclaro.
Esta mañana, hablando con un amigo de la película "The Wall" (Alan Parker) me he puesto a contarle un libro que leí hace mucho tiempo y se ha dado cuenta, me ha interrumpido y no sé, me ha venido la risa tonta y me salía la cerveza por las narices y él se ha metido el cigarro al revés quemándose la lengua...
Bueno, y esto a cuento de qué...no me acuerdo (aunque no tengo nada más que leer lo que he puesto pero no me apetece porque me espera una peli y ...a sí... que a mi tanto Agustín como Vilas me parecen tipos que penetran la e-videncia y desgranan una realidad viva que no tiene nada que ver con el realismo contaminado por mentes flojas... y sí, puede que Agustín sea un personaje más de Vilas y que todos los que nos enrrollamos por aquí también podamos llegar a serlo de Agustín, si no lo somos de alguna forma más o menos e-vidente).
No sé que es eso de la Bolsa de Pipas pero habrá que verlo.
Saludos.

Por el náuGrafo . El 02/11/2009 a las 02:08

La Bolsa de Pipas es una revistuela simpática a la que me suscribí por cierto hace como año y medio y que tan solo cuesta 15 euros al año. No te enteras, la verdad, y aunque no la lees, (si fuera menos vertical cabría en el bolsillo, pero no es menos vertical), a veces te dan sorpresas agradables, como un libro titulado 'El hombre que vio a caer a Deleuze', que me llegó adjunto con la revista para gran alegría mía y que he empezado a leer un poquito sentado en la taza del váter.

Por agustín . El 02/11/2009 a las 08:07

Hola, eso es: en la última Bolsa de Pipas, revista de bolsillo de literatura, hay esa entrevista, muy buena, a Vilas y a Juan Francisco Ferré. Dos máquinas.
¿Yo personaje de Vilas? Vaya salida, tengo que pensarlo.
NauGrafo, reseña leída. Personalmente, me ha gustado. Interesante. Con asociaciones muy buenas con el campo de las artes plásticas. Sólo hay una cosa que me ha dejado un poco estupefacto: ¿Realmente piensas que alguien habla hoy de la vieja Coca Coca y de la vieja TV para intentar ser moderno? No, hombre. Para empezar, "intentar" ser moderno, es una estupidez que ya de por sí no es nada moderna. Por lo demás, enhorabuena por la reseña, pillaste perfectamente el aire del asunto, lo que se quería decir.

Saludos!

Por el procrastinador . El 02/11/2009 a las 11:38

Por cierto, acabo de escuchar el programa de la libélula que dedicaron a la presentación de Nocilla Lab y me parece muy interesante la concatenación de textos leidos por Agustín.
http://www.rtve.es/radio/20091028/lalibelula-revuelca-nocilla/298134.shtml
Lo mismo ya lo has puesto por aquí y no me he fijado, pero por si a alguien le interesa ahí lo dejo.

Por el náuGrafo . El 02/11/2009 a las 12:31

Gracias, Agustín. Me alegra lo que dices. Sobre las Coca-Colas y viejas no quise decir que "intentaras ser moderno" al referirte a ellas, sino que resultaba paradójico que, en un producto cultural que entendemos -porque en parte es así, como sostengo en la crítica- como moderno, haya tantas alusiones a productos más viejos que la pana, como la Coca-Cola y la televisión. Pero vamos, ese tema es accesorio y también forma parte de la dosis de pullita que debe incluir toda crítica.
; )

Por el náuGrafo . El 02/11/2009 a las 12:41

Edito comment:

Gracias, Agustín. Me alegra lo que dices. Sobre las Coca-Colas y viejas TELES no quise decir que "intentaras ser moderno" al referirte a ellas, sino que resultaba paradójico que, en un producto cultural que entendemos -porque en parte es así, como sostengo en la crítica- como moderno, haya tantas alusiones a productos más viejos que la pana, como la Coca-Cola y la televisión. Pero vamos, ese tema es accesorio y también forma parte de la dosis de pullita que debe incluir toda crítica.
; )

Por Aurora Mainer . El 02/11/2009 a las 15:54

Un personaje de novela pop podria ser este frki, se llama Zeta y ha retado al canon hegemonico despues de ser vapuleado en tele 5 en el programa de musica "Tu si que vales".
Podeis ver su reivindicacion y su reto http://www.youtube.com/watch?v=Tpk7BUqas-k&NR=1
La literatura permite que sus personajes puedan ser encarnados.
http://www.zarzuelapunk.es/

Por Rosa . El 02/11/2009 a las 16:24

Ok. Me has convencido.

Por Asi se fundo Carnaby Street (Javier) . El 02/11/2009 a las 17:41

Hola a todos,
queria comentaros, si me permitis, que ya se puede descargar el nº 3 de la revista cultural 200 dias en Sing-Sing (www.singsing.es). Creo que merece la pena. Mil gracias

Por pablo m. . El 02/11/2009 a las 18:43

Siento simpatía hacia Vilas y Ferré, pero una respuesta de Ferré en la entrevista de "La bolsa de pipas" a la que algunos habéis hecho referencia me dejó heideggerianamente anonadado.

Copio:
"-Pregunta: Saltáis los dos a editoriales de gran implantación en el mercado. ¿Es que ya no se venden ni las novelas comerciales?

(me salto la respuesta de M. Vilas, sensata e irónica, y copio la de Ferré)

-Respuesta (J. F. F.).- El problema es que la novela comercial no está en fase (sic) con las mutaciones del mundo contemporáneo, a pesar de su éxito, y estéticas narrativas como las nuestras, sí. Esa es toda la cuestión. Lo demás es silencio".

Dejando a un lado el pequeño detalle de que lo que hace Ferré (que lo hace bien, sin duda) se lleva haciendo desde hace décadas en otras geografías literarias menos endogámicas y autocomplacientes que la nuestra, la respuesta me parece de una avilantez y de un infantilismo que roza lo cómico.

Hace muy poco ha sido nada menos que Vila-Matas el que ha hablado en estos términos. Copio:
"Soy consciente de que –hijo de mi tiempo– no he alcanzado a oír más que simples balbuceos pretendidamente cabales, y quizás por eso siempre me pareció sumamente cínico o irónico oír hablar, por ejemplo, de "nueva narrativa" o de pendejadas por el estilo".
(Babelia, 10/10/09)
Saludos.

Por agustín . El 02/11/2009 a las 19:39

Hola Pablo m. Bueno, Juan Francisco tiene para mí ahí su parte de razón. Reivindica la condición de producto de calidad y minoritario de su narrativa.
Por cierto, hoy ha quedado finalista del Premio Herralde de Novela. Felicidades!

Por pablo m. . El 02/11/2009 a las 20:05

hola agustín, no discuto su gran calidad y me parece un tipo totalmente respetable. Me refería sólamente a la declaración (más bien la proclamación) de la entrevista.

He visto lo del premio Herralde y me he acordado de Guy Debord. Dejando a un lado su histerismo pancrítico carente del sentido del ridículo, Debord tenía toda la razón con aquello del "fin paródico de la división del trabajo": le dan el premio a un director de cine metido a escritor de ficción y no se lo dan a Ferré, que seguramente lo merece mil veces más. En fin, país.
un saludo

Por Ingrid . El 03/11/2009 a las 02:20

hombre, el comentario de Ferré tiene gracia, cogiendo las últimas palabras de Hamlet (the rest is silence...), casi irónicamente. Cada loco con su tema. Lo que uno tendría que preguntarse es qué entiende por "novela comercial", depende de qué ejemplo, seguramente Ferré tendría bastante razón. De otro lado generalizar siempre te lleva por terrenos fangosos, aunque ciertas formas de periodismo sólo te dejan generalizar (las preguntas del periodista son, a menudo, momificadoras). Agustín, gracias por el track list (genial! aunque no debería decirlo porque tengo buena parte de ella en mi discoteca personal). Respecto al texto de Manuel Vilas, sí, sí, dan ganas de coger el libro. Lo que voy a hacer es leer como mínimo este fragmento en las clases que daré en la universidad sobre tendencias de la televisión contemporánea. Hoy un pirado ha quemado el container de debajo de mi casa. He sacado la cabeza por el baño, junto a decenas de cabezas más. Mi compañera de piso me ha dicho que la semana pasada ya pasó y que siempre es el mismo pirado en la misma calle. "A lo mejor es tan idiota que incluso él vive aquí", me ha dicho. La luz que se formaba en las fachadas era preciosa. Como precioso el tiempo que han perdido los bomberos ante tal capullada. Buenas noches!

Por pablo m. . El 03/11/2009 a las 10:44

hola Ingrid, como no puede ser de otro modo, mi opinión es subjetiva. Soy un letraherido de vertedero y no pretendo ir de savant. De acuerdo: la cuestión es saber qué es o qué se entiende por "novela comercial"
Otra cosa es el derecho de Ferré a creerse que ha fundado una estética narrativa en una época caracterizada por la fragmentación de establishments narrativos, cada uno con su propia comercialidad adherida a la espalda.
Thus, the rest is NOT silence.
(precisamente Shakespeare, escritor "en fase" con las mutaciones de cualquier contemporaneidad imaginable).
Un saludo.

Por el procrastinador . El 03/11/2009 a las 11:12

Lo peor de lo malo es eso, lo que dice Pablo m.
Todo es comercial, todo es vendible, todo es prescindible, todo es nada y hasta Dios hoy sobra.

Por pablo m. . El 03/11/2009 a las 12:47

Así es, procrastinador.

Pero mi cuestión trasciende completamente la simple queja indignada frankfurtiana sobre la mercantilización de todo, la alienación en la opulencia, la obsolescencia programada (cualitativa y psicológica), la uniformización, la sumisión y la falta de libertad real del sujeto de consumo, la creación hetero-dirigida de falsas necesidades, la represión oculta en la estandarización niveladora del consumo y las pautas de ocio, la difusión de valores de adhesión al sistema en los subproductos de la industria cultural kitsch, las mediaciones ideológicas subyacentes a la visión acrítica de la producción tecnológica y la expansión industrial, los nexos entre técnica y dominio y la racional irracionalidad de la denominada sociedad administrada, la cosificación de las relaciones sociales, el individualismo y los dispositivos de dominación e identificación con intereses ajenos, la mercantilización del mundo, la obsolescencia programada, la racionalidad irracional, la unidimensionalidad, la tolerancia represiva y todo lo demás de la VIEJA biblioteca de papá.

Mi tema es otro. Creo que Fernández Porta tiene razón cuando escribe: "el kitsch se ha oficializado y ha cedido el paso al trash como estilo negativo" (Homo Sampler, p. 268).
Y más razón le asiste cuando, páginas atrás, hablando de la equivocidad del concepto "cultura basura", escribe: "Reducido al coto subcultural, el trash se convertía así en en una víctima propiciatoria
que reafirmaba la ideología highbrow. Con la ayuda inestimable de los gourmets del underground, el establishment podía trazar una línea en la arena y proclamar: "Allá queda la escoria; aquí nosotros". Más aún: la restricción del concepto sirvió para exorcizar los factores basura de la alta cultura, para depurarlos, para bloquear el dicurso más fecundo, que no es el que celebra la golosina guarra como regresión infantil, sino el que denuncia la basura celebrada en las instancias oficiales, sean estas académicas, mediáticas o ambas" (Homo Sampler, p. 264)

Mi cuestión es si la estética narrativa basada en el hiperconformismo celebratorio de lo que está en vigor como arma pretendidamente punk (tesis que viene de Baudrillard), una estética que devolvería al trash la dignidad que le corresponde no acaba deviniendo, ella misma, kitsch, ergo, establishment, especialmente cuando viene servida por editoriales de alto standing. ¿Con qué derecho se puede entonces hablar de "novela comercial"? Esa es mi cuestión (mal explicada, no tengo más tiempo).

Disculpas por la extensión

un saludo, procrastinador.

Por mary . El 03/11/2009 a las 13:31

Estimado Pablo, creo que no tienes en cuenta que a algunos les ha dado por ubicarnos en una llamada 'sociedad líquida' y como tal, parece que estamos obligados a adoptar la forma del recipiente que nos contenga. Digo 'parece'.
saludos

Por pablo m. . El 03/11/2009 a las 16:26

Hola mary, al margen de que acabé de Bauman y sus 658.932 libros "líquidos" hasta el cogote, tienes razón. Mi comentario es un desahogo rápido, mal expresado, bastante poco matizado y probablemente un poco injusto. "Lo que quería decir"..., je, je, que no, que no, que ya he agotado de sobra mis cinco minutos warholianos de fama pop efímera.
Thanks y un abrazo.

Por el procrastinador . El 03/11/2009 a las 22:04

Sí, es largo, Pablo m. (Pero dices muchas cosas).
Por suerte yo tengo inteligencia limitada (como el del anuncio de la Caixa). También tengo que decir que el límite de mi límite lo proyecto yo (joder, deja de hablar de tí mismo y utilizar el jodido Yo).
Bueno, a lo que iba...
Sociedad líquida para los diluidos, para los que se dejan llevar por, para los ilimitados, para los que no nos quieren, para los que sí y los que no, para los bienaventurados, para los integrados y los integrales, para los no contradictorios ni contradichos, enlatados y etiquetados, caprichosos y blanditos, para los que no dicen Joder ni Me cago en la madre que parió a paneque, para los sisones y embelecos, zanguangos y zorroclocos, y para los que lo ven todo claro.
Estimados todos.
Un abrazo.

Por Ingrid . El 04/11/2009 a las 00:33

Pablo, respondo por alusión; he necesitado dos lecturas de tu interesante comentario, porque es muy denso y porque vengo de estar un fin de semana en paz. Tengo que confesar que este mediodía haciendo un menú pensaba en lo de qué es comercial y qué no lo es. El cutrebar donde estaba celebrado por dos rusas con los 40 principales donde Ana Torroja aún enseña tetas y a veces canta, donde todo podría ser parte de una misma canción, igual que la carne del menú, podría ser pollo o ternera, las fotos de las paredes todo era gente que sale a las noticias a diario (coreografía del simulacro). Mis padres también tenían un bar y la tele estaba on todo el día, por eso sé que no es lo mismo. Mucho de lo de ahora es "lo mismo", vale igual para algunos restaurantes donde sirven soft-menús. Lo indeferenciado que despunta como "ser/momento único" es comercial. Todo lo que "dice hacerse para ti" es comercial (¿desde cuándo las cosas de la vida se han hecho para uno mismo?). Larsson (fenómeno de masas), por ejemplo, lo han comercializado a posteriori. Él sólo escribió, el resto vino solo, o no tan solo, no sé cómo vino, pero no me importa. Hoy salía en el hormiguero el gran Lluís Tosar presentando su última y genial película de Monzón Celda 211, El Hormiguero es comercial (los realities son comerciales por antonomasia), pero Celda 211 no lo es, aunque su plataforma de propulsión sea ésta (esta como tantas), incluso aunque pueda gustar a todo el mundo (entrevisté a su director y puedo dar fe de todo el proceso creativo etc.), no es lo mismo que cualquiera de las pelis que se hacen para rebentar taquilla. Por eso que un libro lo edite X, editorial insignie del mercado, eso no convierte al texto en comercial, sino en potencialmente comercializable. La otra cosa es que al autor se le diga por donde tiene que hacer las cosas para vender más, eso es comercial. Baudrillard (me divierte mucho) ya no sirve del todo para describir fenómenos como el de la peli "Paranormal Activity", que se hizo con 5.000 dólares y ha recaptado más de cuarenta millones en una semana de estreno. Por un lado está el marqueting y la publicidad, y por otro está la masa del mercado, la comunidad. Algo que está hecho para crear una necesidad que no existía o que era irrelevante: esto es comercial. La Escuela de Frankfurt que mencionas sólo atisbaba lo que ahora nos comemos crudamente con patatas. Bastan dos noticias para hacer un diagnóstico claro, escoged las que queráis, la suma cuadra. A veces da la sensación de que el resultado de la ecuación es que estamos acabados. Aunque la evidencia del marqueting y de las estrategias de publicidad y propaganda es un principio de libertad. Ahora ya nada de eso es sutil y, precisamente porque lo han llevado al terreno de lo obvio y a la vez existencial ("eres lo que tienes") puedes escoger un poco, escoger el modus vivendi que se publicite soto voce, con menos ruido. O al revés, como plazca. Pero admitiremos que nada más siniestro que te vendan a priori tu imagen, como si todos fuéramos Dorian Gray. The Rest, claro está, is not silence. De hecho, el silencio nunca más será silencio. Todo esto es muy obvio, pero es lo que iba pensando en la comida al hilo del debate.
saludos,
I.
pd. sí, perdón por el rollo también

Por el procrastinador . El 04/11/2009 a las 00:56

Me iba a leer un libro que me tiene enganchadísimo y pincho por última vez y veo otra vez otro comentario (interesantísimo).
Jo, te admiro, Ingrid. Te enrrollas pero no dices gilipolleces (podría haber utilizado la palabra Tonterías en vez de Gilipolleces, pero es que Gilipolleces tiene su eso (y este paréntesis viene a ser una gilipollez)).
Las pancartas de "aborto no" son comerciales y los pins, y las estampitas de Santa Leocadia y San Leopoldo, y Fumar Mata (hay gente que cuando lleva más de una hora sin cigarro se mata por fumar), y Si bebes no conduzcas, y los rosarios y el Agua Bendita, y la maravillosa naturaleza de National Geographic, y las plagas de mosquitos porque se venden insecticidas (qué comerciales los mosquitos! (una chica de mi pueblo decía que eran los hijitos de las moscas)), y los mensajes que dejamos aquí en este blog son muy comerciales porque publicitamos nuestro más o menos anonimato, y José Luis Lopez Vázquez con su capilla ardiente y todos pasando por delante de la cámara para dejar constancia de su cara comercial, y los nuevos nuevos, y las críticas y los críticos y los cítricos (me dejo de tontunas de juegos de palabras que me podría pasar toda la noche con las palabritas de los cojones).
Nada, que sólo quería decir:
Buenas noches.
P.D: Las tetas de Ana Torroja no valen un pimiento.
Abrazos.

Por pablo m. . El 04/11/2009 a las 08:20

hola Ingrid, mi comentario no era (al menos no pretendía ser) un dicterio infantil (por lo tanto, inocuo) contra "lo comercial". Soy (o al menos creo ser) bien consciente del mundo en que vivimos. Yo mismo estoy sufriendo ahora "el mundo como es" en mis carnes (je). Me gustaría contestarte (comparto mucho de lo que dices). Pero, como dije, ya he agotado los cinco minutos warholianos. Gracias y un saludo.

un saludo también a procrastinador

Tu comentario.

Película Proyecto Nocilla. 60 minutos
Con entrevistas a Pere Joan, Vicente Luis Mora, Antonio Luque, Eloy Fernández Porta y Luis Macías

Descárgatelo (pincha con el botón derecho y elige guardar enlace o destino como)

 

El autor en el estudio de Ester Partegàs. Enlace a la biografía en Alfaguara

Biografía

Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) es licenciado en Ciencias Físicas. En el año 2000 acuña el término Poesía Pospoética —conexiones entre la literatura y las ciencias—, cuya propuesta ha quedado reflejada en los poemarios Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus (2001), Creta lateral Travelling (2004) y el poemario-perfomance Joan Fontaine Odisea [mi deconstrucción] (2005). En 2007 fue galardonado con el Premio Ciudad de Burgos de Poesía por su libro Carne de Píxel. Su libro, Postpoesía, hacia un nuevo paradigma, ha sido finalista del Premio Anagrama de Ensayo 2009. En el 2006 publica su primera novela, Nocilla Dream (traducida a varios idomas), que fue seleccionada por la revista Quimera como la mejor novela del año, por El Cultural de El Mundo como una de las diez mejores, y en 2009 fue elegida por la crítica como la 4º novela, en español, más importante de Década. Crítica y público han coincidido en el deslumbramiento que está suponiendo este Proyecto Nocilla para las letras españolas, del que Nocilla Experience (elegida mejor libro del año por Miradas2, TVE y Premio Pop-Eye 2009 a la mejor novela del año, incluído en los Premios de La Música y La Creación Independiente) constituye la segunda entrega de la trilogía, y que concluye con Nocilla Lab.

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portada de Nocilla Experience

Nocilla Lab

«No sé si tendría valor para esa clase de regreso a mí mismo.»
El desastre de Chiang Mai durante un viaje a Tailandia fue la azarosa oportunidad para que Agustín Fernández Mallo volcara en un relato tripartito sus experiencias con esa cosa tan extraña llamada Mundo. Nocilla Lab es el cierre lógico y multidisciplinar del Proyecto Nocilla.

Una road movie autorreferencial y visionaria, inquietante, donde un hombre y una mujer buscan poner en marcha el Proyecto, una excusa para hurgar en sus sueños y en su propia relación. Un certero relato del arte de crear, de escribir, de imaginar. El trayecto acaba en una antigua prisión en la que un hombre se enfrenta a otro, con el suspense y la tensión de un thriller, un hombre contra sí mismo en un final original y sorprendente.

Como un demiurgo disfrazado de DJ ficcional, Agustín Fernández Mallo transforma cuanto encuentra a su paso en una nueva realidad, la creada por su mesa de mezclas, convirtiendo lo paradójico de la existencia en una verdadera poética. Pura física elemental.

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entrevistas, críticas, Nocilla Lab

portada de Nocilla Experience

Nocilla Experience

«El mundo se rige por el azar de un parchís, no por las mecánicas leyes del ajedrez.»

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